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El escudo - Barbastro La Heráldica Municipal comienza en la Edad Media, constituida por escudos, cuyos signos y símbolos distinguen a unos Concejos de Otros; sirven de identificación a una agrupación humana, expresan su cohesión y ayudan a desarrollar la conciencia de comunidad. (Vicente Zueras Torréns, de la Escuela de Genealogía Heráldica y Nobiliaria, y de la Sociedad Española de Vexilología) Si bien la ... |
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El escudo
Barbastro
[Editar esto] La Heráldica Municipal comienza en la Edad Media, constituida por escudos, cuyos signos y símbolos distinguen a unos Concejos de Otros; sirven de identificación a una agrupación humana, expresan su cohesión y ayudan a desarrollar la conciencia de comunidad. (Vicente Zueras Torréns, de la Escuela de Genealogía Heráldica y Nobiliaria, y de la Sociedad Española de Vexilología) Si bien la Heráldica tuvo en sus comienzos un carácter guerrero y posteriormente nobiliario, desde el siglo XIII muchas ciudades y otras pequeñas poblaciones comenzaron a elegir su identidad adoptando sus propios escudos concejiles, y no deja de ser interesante saber cómo los crearon, en qué se fundamentaron para componerlos, que significan y qué derecho tienen a ostentarlos. Esta antiquísima ciudad, en el citado siglo creó su escudo heráldico. El testimonio más antiguo que conocemos figura en un sello del Concejo de Barbastro, del año 1268. Es una pieza de cera de forma circular; en el centro presenta, en relieve, un rostro de hombre, de frente, con cabellos poblados y larga barba. En torno suyo la leyenda: SIGILLUM CONCILII BARBASTRENSIS. Este escudo esculpido en piedra, representando la solitaria cabeza, campeaba en varios edificios públicos de la ciudad, hasta su demolición a finales del siglo XIX. Hay otra versión del blasón barbastrense, que consiste en la cabeza varonil barbada, al que se añadieron en torno a la misma cinco escudetes o escusones conteniendo cada uno de los cuatro palos de Aragón- vulgarmente denominados "barras" o lo que es lo mismo, las armas de los reyes aragoneses. Se usaron ambos escudos simultáneamente durante tres siglos y así podemos verlos en nuestra catedral. En los dorados florones que ornamentan la bóveda y en el friso bajo los arranques de la misma, fueron tallados y policromados en el año 1532, un total de veintitrés escudos de ambas versiones, la mayoría de los cuales aún podemos contemplar, pero desde finales del siglo XVI, es el segundo de los mencionados el que se estima como peculiar y representativo de la ciudad. Dado su repetido uso, puede considerarse escudo oficial de la ciudad, el que figura en los dos lados del basamento del retablo mayor de la Catedral, esculpido por Juan de Liceyre, aventajado discípulo de Damián Forment y continuador de esta obra, al quedar inacabada por fallecimiento de éste, el más destacado artista de la escuela aragonesa de escultura del siglo XVI. Se conserva un sello en placa del año 1501, en cuyo centro presenta la cabeza barbada o barbuda rodeada por los cinco escudetes, y la leyenda: CONCILIUM CIVITATIS BARBASTRES, pero según documentos del año 1585, consta que en siglos anteriores ya figuraba tallado en piedra- con los cinco escudetes- en las puertas de las murallas y en algunos edificios públicos, mostrando algunos de los escudos, signos de gran antigüedad. El origen y significado de las armas barbastrenses se ha prestado a diversas conjeturas. Si no se produce algún hallazgo en que se demuestre que es otra su definición, lo verosímil es que se trata de un escudo del tipo parlante. Estos se denominan así cuando las figuras que los componen tienen similitud o hacen alusión al nombre al nombre de las poblaciones que representan. Dicho de otro modo, son las armas o escudos cuyas figuras recuerdan al nombre de las poblaciones a que pertenecen. Cuando fue creado el escudo de Barbastro en el siglo XIII, fue elegida como figura más representativa para ser blasonada una CABEZA CON BARBAS, no aludiendo a ningún personaje determinado, como pudiera creerse, sino sencilla y simplemente tomando como fundamento su nombre antiguo que poseía la raíz BARB; las sílabas BARBAS de BARBASCHTER, BARBASTAR o BARBASTRO, como ya se denominaba en el siglo XIII. No significa en modo alguno BARBAS DE ASTRO; esta creencia, muy extendida en el ambiente popular, carece totalmente de base y no tiene sentido. Tenemos, por tanto, un escudo parlante según se denomina en Heráldica. CABEZA CON BARBAS es el simbolismo de BARBASTRO. No es un caso singular; en Aragón hay más de cuarenta localidades representadas en sus escudos con armas parlantes y muchísimas por toda España, ya que es un hecho muy frecuente tanto en la Heráldica municipal como en la nobiliaria. Los cinco escudetes que rodean la cabeza barbada simbolizan los relevantes servicios que la ciudad prestó numerosas veces a los reyes aragoneses y el haberse celebrado entre sus muros acontecimientos memorables. Uno de los de mayor trascendencia fue el que tuvo lugar el 11 de agosto de 1137, en que fueron firmados los esponsales de futuro de la princesa Petronila, hija del rey de Aragón Ramiro II y de Ramón Berenguer IV, conde de Barcelona- y desde entonces príncipe de los aragoneses, acto que dio lugar al origen de la Corona de Aragón. |
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